NEUROPSICOLOGÍA

Neuropsicología Infantil y juvenil

La neuropsicología es una especialidad dentro de la psicología clínica encargada de estudiar las relaciones entre el cerebro y la conducta.

La evaluación neuropsicológica infanto-juvenil consiste en valorar las funciones cognitivas, conductuales y emocionales del niño o adolescente en el momento de la valoración, teniendo en cuenta que es un cerebro inmaduro en proceso de desarrollo. El estudio se hace a través de:

  • Historia clínica y del neurodesarrollo del niño/adolescente.
  • Estudio de las capacidades o funciones cognitivas:
  • Capacidad Intelectual.
  • Memoria (verbal/visual, inmediata / a corto plazo / a largo plazo).
  • Habilidades visoconstructivas, visoperceptivas y visoespaciales: praxias, gnosias, orientación temporal y en el espacio.
  • Motricidad.
  • Atención (focalizada, mantenida, selectiva, alternante) y funciones ejecutivas (inhibición/impulsividad, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, planificación, secuenciación, etc.).
  • Lenguaje (fluencia verbal, fonética y fonología, vocabulario, comprensión, morfosintaxi, pragmática). 
  • Habilidades académicas:
    • Lectura: precisión, velocidad y comprensión lectora.
    • Escritura: ortografía, expresión escrita y grafismo.
    • Cálculo: cálculo mental, razonamiento, resolución de problemas, etc.
  • Emoción, sociabilidad y conducta: reconocimiento de emociones, regulación emocional, percepción e interacción social, cambios afectivos, intereses restringidos, tolerancia a los cambios, etc.

El nivel de autonomía del niño/adolescente en su vida cotidiana (actividades de la vida diaria, rutina, grado de interferencia de las dificultades en su día a día, etc.). 

Los objetivos de la evaluación y la intervención neuropsicológica infanto-juvenil, son:

  • Crear un perfil neuropsicológico donde se describen las funciones cognitivas preservadas o alteradas.
  • Establecer un diagnóstico o línea base desde la cual poder trabajar o pautar una intervención: Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad (TDAH), trastornos específicos del aprendizaje (dislexia, disortografía, discalculia), Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), trastornos del lenguaje, discapacidad intelectual, dificultades atencionales, dificultades en lectoescritura, etc.
  • Diagnóstico diferencial: descartar otros problemas.
  • Elaborar un plan de intervención y objetivos, a través de psicoterapia, rehabilitación cognitiva, reeducaciones psicopedagógicas, logopedia o apoyo al estudio.
  • Hacer seguimiento evolutivo (valorar evolución y eficacia de la intervención terapéutica, precisar descripción o diagnóstico, etc.).

Una vez finalizada el proceso diagnóstico o de valoración se elabora un plan de intervención el cual puede incluir: 

Para el niño/adolescente:

Por la familia y entorno: 

Asesoramiento y psicoeducación por una mejor comprensión de las dificultades y/o necesidades del niño/adolescente.

Pautas y estrategias para generalizar aspectos que se están trabajando o se han trabajado.

Por la escuela y otros profesionales vinculados:

Asesoramiento y psicoeducación por una mejor comprensión de las dificultades y/o necesidades del niño/adolescente.

Revisar y asesorar en las adaptaciones adecuadas por las necesidades del niño/adolescente. 

Pautas y estrategias para generalizar hábitos trabajados.

Neuropsicología Infantil y juvenil

La neuropsicología es una especialidad dentro de la psicología clínica encargada de estudiar las relaciones entre el cerebro y la conducta.

La evaluación neuropsicológica infanto-juvenil consiste en valorar las funciones cognitivas, conductuales y emocionales del niño o adolescente en el momento de la valoración, teniendo en cuenta que es un cerebro inmaduro en proceso de desarrollo. El estudio se hace a través de:

  • Historia clínica y del neurodesarrollo del niño/adolescente.
  • Estudio de las capacidades o funciones cognitivas:
  • Capacidad Intelectual.
  • Memoria (verbal/visual, inmediata / a corto plazo / a largo plazo).
  • Habilidades visoconstructivas, visoperceptivas y visoespaciales: praxias, gnosias, orientación temporal y en el espacio.
  • Motricidad.
  • Atención (focalizada, mantenida, selectiva, alternante) y funciones ejecutivas (inhibición/impulsividad, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, planificación, secuenciación, etc.).
  • Lenguaje (fluencia verbal, fonética y fonología, vocabulario, comprensión, morfosintaxi, pragmática). 
  • Habilidades académicas:
    • Lectura: precisión, velocidad y comprensión lectora.
    • Escritura: ortografía, expresión escrita y grafismo.
    • Cálculo: cálculo mental, razonamiento, resolución de problemas, etc.
  • Emoción, sociabilidad y conducta: reconocimiento de emociones, regulación emocional, percepción e interacción social, cambios afectivos, intereses restringidos, tolerancia a los cambios, etc.

El nivel de autonomía del niño/adolescente en su vida cotidiana (actividades de la vida diaria, rutina, grado de interferencia de las dificultades en su día a día, etc.). 

Los objetivos de la evaluación y la intervención neuropsicológica infanto-juvenil, son:

  • Crear un perfil neuropsicológico donde se describen las funciones cognitivas preservadas o alteradas.
  • Establecer un diagnóstico o línea base desde la cual poder trabajar o pautar una intervención: Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad (TDAH), trastornos específicos del aprendizaje (dislexia, disortografía, discalculia), Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), trastornos del lenguaje, discapacidad intelectual, dificultades atencionales, dificultades en lectoescritura, etc.
  • Diagnóstico diferencial: descartar otros problemas.
  • Elaborar un plan de intervención y objetivos, a través de psicoterapia, rehabilitación cognitiva, reeducaciones psicopedagógicas, logopedia o apoyo al estudio.
  • Hacer seguimiento evolutivo (valorar evolución y eficacia de la intervención terapéutica, precisar descripción o diagnóstico, etc.).

Una vez finalizada el proceso diagnóstico o de valoración se elabora un plan de intervención el cual puede incluir: 

Para el niño/adolescente:

Por la familia y entorno: 

Asesoramiento y psicoeducación por una mejor comprensión de las dificultades y/o necesidades del niño/adolescente.

Pautas y estrategias para generalizar aspectos que se están trabajando o se han trabajado.

Por la escuela y otros profesionales vinculados:

Asesoramiento y psicoeducación por una mejor comprensión de las dificultades y/o necesidades del niño/adolescente.

Revisar y asesorar en las adaptaciones adecuadas por las necesidades del niño/adolescente. 

Pautas y estrategias para generalizar hábitos trabajados.

Neuropsicología Adultos

Dentro del campo de las neurociencias, la neuropsicología es una disciplina clínica que permite conectar la neurología con la psicología. Explicado de otro modo, la neuropsicología es la encargada de estudiar las relaciones entre el cerebro y la conducta.

La evaluación neuropsicológica pretende determinar el estado cognitivo de la persona a través del estudio de:

La exploración de las capacidades o funciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje, praxias, gnosias, funciones ejecutivas, orientación temporal y al espacio, etc.).

El nivel de autonomía de la persona en su vida cotidiana (socialización, actividades básicas, motricidad…).

La valoración de cambios afectivos, conductuales y de personalidad cuando la causa es una patología neurológica.

Los objetivos de la evaluación y la intervención neuropsicológica en la población adulta son:

Contribuir al diagnóstico diferencial de patología neurológica (enfermedades neurodegenerativas como la demencia tipo Alzheimer).

Evaluación y rehabilitación del daño cerebral adquirido.

Evaluación del estado cognitivo en situaciones de neurotoxicidad como enfermedades hepáticas, síndromes metabólicos, drogodependencias, etc. Situaciones vitales estresantes o enfermedades que concurren con brotes psicóticos, pues también son tóxicas por el cerebro y pueden provocar alteraciones cognitivas.

Los tratamientos que se ofrecen desde este servicio, una vez hecha la evaluación neuropsicológica pertinente, son:

Grupos de estimulación cognitiva para personas grandes sin diagnóstico que quieren trabajar sus capacidades cognitivas. Esta intervención actúa como preservación de las funciones.

Estimulación cognitiva en enfermedades neurodegenerativas:

El mantenimiento del cual denominamos «reserva cognitiva», mediante la estimulación de las capacidades que todavía están preservadas, ayuda a que el proceso de pérdida sea más lento. Un buen estado emocional, así como una actividad diaria constante -como puede ser la asistencia a grupos de estimulación- son factores que ayudan a mantenerse. Disponemos de dos modalidades:

  • Tratamientos individuales
  • Tratamientos grupales

Tratamientos de rehabilitación cognitiva en casos de Daño Cerebral Adquirido (DCA):

El DCA incluye cualquier lesión aguda en el encéfalo (cerebro, tronco cerebral y cerebelo) que provoca un deterioro del funcionamiento y de la calidad de vida de la persona respecto de la situación previa al accidente. Un DCA puede ser consecuencia de un ictus, de un traumatismo craneoencefálico, de una cirugía cerebral, de una encefalopatía anóxica, de infecciones del sistema nervioso central, de tumores cerebrales, etc. De nuevo, ponemos a vuestra disposición dos modalidades:

  • Tratamientos individuales
  • Tratamientos grupales

Atención psicológica y acompañamiento a familiares:

Forma parte de la rehabilitación cognitiva del paciente con daño cerebral o en un proceso neurodegenerativo. Se trata de una asistencia psicológica especializada en las pérdidas que estas condiciones médicas comportan. La intervención siempre actúa tanto a nivel del afectado como de su familia. Se basa en una exploración neuropsicológica donde se valora el nivel y características de las dificultades cognitivas y conductuales del paciente, para determinar como estas pueden afectar la vida diaria de la persona y qué tipo de intervención es la más adecuada.

Neuropsicología Adultos

Dentro del campo de las neurociencias, la neuropsicología es una disciplina clínica que permite conectar la neurología con la psicología. Explicado de otro modo, la neuropsicología es la encargada de estudiar las relaciones entre el cerebro y la conducta.

La evaluación neuropsicológica pretende determinar el estado cognitivo de la persona a través del estudio de:

La exploración de las capacidades o funciones cognitivas (atención, memoria, lenguaje, praxias, gnosias, funciones ejecutivas, orientación temporal y al espacio, etc.).

El nivel de autonomía de la persona en su vida cotidiana (socialización, actividades básicas, motricidad…).

La valoración de cambios afectivos, conductuales y de personalidad cuando la causa es una patología neurológica.

Los objetivos de la evaluación y la intervención neuropsicológica en la población adulta son:

Contribuir al diagnóstico diferencial de patología neurológica (enfermedades neurodegenerativas como la demencia tipo Alzheimer).

Evaluación y rehabilitación del daño cerebral adquirido.

Evaluación del estado cognitivo en situaciones de neurotoxicidad como enfermedades hepáticas, síndromes metabólicos, drogodependencias, etc. Situaciones vitales estresantes o enfermedades que concurren con brotes psicóticos, pues también son tóxicas por el cerebro y pueden provocar alteraciones cognitivas.

Los tratamientos que se ofrecen desde este servicio, una vez hecha la evaluación neuropsicológica pertinente, son:

Grupos de estimulación cognitiva para personas grandes sin diagnóstico que quieren trabajar sus capacidades cognitivas. Esta intervención actúa como preservación de las funciones.

Estimulación cognitiva en enfermedades neurodegenerativas:

El mantenimiento del cual denominamos «reserva cognitiva», mediante la estimulación de las capacidades que todavía están preservadas, ayuda a que el proceso de pérdida sea más lento. Un buen estado emocional, así como una actividad diaria constante -como puede ser la asistencia a grupos de estimulación- son factores que ayudan a mantenerse. Disponemos de dos modalidades:

  • Tratamientos individuales
  • Tratamientos grupales

Tratamientos de rehabilitación cognitiva en casos de Daño Cerebral Adquirido (DCA):

El DCA incluye cualquier lesión aguda en el encéfalo (cerebro, tronco cerebral y cerebelo) que provoca un deterioro del funcionamiento y de la calidad de vida de la persona respecto de la situación previa al accidente. Un DCA puede ser consecuencia de un ictus, de un traumatismo craneoencefálico, de una cirugía cerebral, de una encefalopatía anóxica, de infecciones del sistema nervioso central, de tumores cerebrales, etc. De nuevo, ponemos a vuestra disposición dos modalidades:

  • Tratamientos individuales
  • Tratamientos grupales

Atención psicológica y acompañamiento a familiares:

Forma parte de la rehabilitación cognitiva del paciente con daño cerebral o en un proceso neurodegenerativo. Se trata de una asistencia psicológica especializada en las pérdidas que estas condiciones médicas comportan. La intervención siempre actúa tanto a nivel del afectado como de su familia. Se basa en una exploración neuropsicológica donde se valora el nivel y características de las dificultades cognitivas y conductuales del paciente, para determinar como estas pueden afectar la vida diaria de la persona y qué tipo de intervención es la más adecuada.

Valoración neuropsicológica
infanto juvenil

 

Primera visita: 80€
Visita de exploración (3/4 sesiones): 100€/sesión
 Visita resultados: 120€

Valoración neuropsicológica adultos

 

Primera visita: 80€
Visita de exploración (3/4 sesiones): 100€/sesión
 Visita resultados: 120€

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de la Personalidad

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Trastornos
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